China en el canal de Panamá

China en el canal de Panamá

Aproximadamente 15mil kilómetros separan a Panamá de China, pero los une algo mucho más cercano. No es otra cosa que la unión entre los océanos Atlántico y Pacífico. Este pequeño país centroamericano se ha convertido desde el siglo XX en la vía de entrada a un gran número de mercancías que llegan a Europa desde China. Se trata de la vía más directa para unir ambos continentes, y supone el 6% del comercio marítimo global.

El canal de Panamá, inaugurado en agosto de 1914, está considerado como una de las obras de ingeniaría más importante del siglo XX. Supuso un gran impulso para el comercio marítimo global, y del mismo modo coloco a este pequeño país como un actor principal en el desarrollo comercial

La evolución y desarrollo de nuevos buques hizo necesaria la ampliación de una parte del canal, que se terminó en el 2016. Se crearon dos juegos de esclusas nuevas en cada uno de los extremos del canal, así como se profundizó la zona interior para el acceso a los nuevos tipos de barcos, mucho más amplios que los anteriores.

Tipos de buques que navegan por el canal

Para esta ampliación fue necesaria una gran cantidad de capital (en total se necesitaron más de 5 mil millones de dólares para la finalización de la obra), de todo este importe, el país que más aportó a la obra fue Estados Unidos, quien consiguió frenar la entrada de capital chino en su momento. Pero debemos recordar que fue un barco de origen Chino el primero en cruzar esta ampliación.

Recordemos que desde el impulso económico chino de finales de los noventa, el país ha crecido entorno al comercio, situándose el transporte de mercancías en el eje sobre el que pivota su economía. En la actualidad, el hecho de una posible nueva ampliación se ha traducido en una gran llegada de capital chino, pero no solo desde vertientes oficiales, sino también grandes multinacionales, o fondos de inversión.

Pese a haber terminado la ampliación hace poco tiempo, ya está en estudio una nueva, y ciertos sectores de la política panameña pretenden que esté finalizada en el año 2025. Si fuera de esa manera, ya vendría impulsada directamente desde el país asiático.

Panamá, como la gran mayoría de países latinoamericanos, no tenía relación directa con China debido al reconocimiento de Taiwan. Fue durante el año 2017, cuando El Salvador fue el primer país  en dejar de lado a Taiwán y acercarse al  gigante asiático. Tras él, una larga lista de países se unieron a este cambio de rumbo, entre los que se encuentra Panamá.

Debido a las nuevas relaciones, ratificadas en el año 2017, ambos países han iniciado una serie de proyectos que conseguirán situar a China como principal actor en el comercio marítimo de Centroamérica.

“La República Popular de China es un Estado que por sí solo representa el 20% de la población mundial y constituye la segunda economía más grande del mundo” 

Juan Carlos Varela, Presidente de Panamá. Junio 2017

Entre estos proyectos destaca la ampliación de la entrada al canal, conocida como la Zona Libre de Colon, que es la segunda zona franca más grande del mundo. En la actualidad ocupa más de mil hectáreas de terreno y cuenta con unos ingresos anuales de más de diez millones de dólares. Con la ampliación, China pretende crear un nuevo puerto, que aumentaría significativamente la capacidad, y construir una planta de generación eléctrica que daría soporte de gas natural licuado.

Estos proyectos serían solamente la antesala a la nueva ampliación que comenzaría en el año 2025, de momento se encuentra en fase de estudio, y contaría con un importante capital de origen asiático, lo que supondría que China sobrepasaría a Estados Unidos como principal usuario del canal.

Pero estas inversiones no solo afectarían al comercio marítimo, sino que uno de los acuerdos supone la realización de una infraestructura que conecte la capital de Panamá con la provincia de Chiriquí. Así como el compromiso de conectar dos veces a la semana Ciudad de Panamá con Pekín mediante Air China, lo que supondría una importante oportunidad para acercar los mercados asiáticos a América Latina.

Con todo esto, Panamá tiene que aprovechar la situación para, mediante sus relaciones comerciales, crecer en diversos sectores de desarrollo. Pero, de igual modo, no debe caer en una situación de dependencia con China que le haría dejar de lado su tradicional relación con Estados Unidos.

Autor: Diego Gracia

 

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