Jair Bolsonaro: la gran incertidumbre. ¿Qué esperar? (2ª Parte)

Jair Bolsonaro: la gran incertidumbre. ¿Qué esperar? (2ª Parte)

De la propaganda política a la implementación de políticas públicas, existe un largo camino por recorrer, especialmente cuando se revive el pasado militarista en Brasil, que estuvo caracterizado por un fuerte intervencionismo económico. Aunque se espera que las privatizaciones ocurran en Brasil, por lo menos hasta cierto punto, es muy difícil determinar hasta dónde realmente se llevarán a cabo las propuestas de Bolsonaro. Más allá del marketing político, las propuestas de Bolsonaro en campaña fueron bastante breves, simples, vagas… y hasta contradictorias.

Durante la campaña, una de las principales propuestas de Bolsonaro fue el apoyo a una agenda económica proteccionista para la explotación del niobio en Brasil. El niobio es un metal muy resistente y Brasil posee una de las mayores reservas de este metal en todo el mundo. Según Bolsonaro, el control estatal de la explotación del metal aumentaría el precio del producto y podría ser un elemento central para resolver la crisis fiscal brasileña. Esta postura no es precisamente amigable con el mercado y también ha generado escepticismo.

Cabe destacar también que, unos días antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil (2018), el sector industrial se reunió con Bolsonaro para pedirle mayor precisión en sus reformas. Aunque Bolsonaro llegó a retratarse con los empresarios que representan el 32% del Producto Interno Bruto de Brasil, lo cierto es que, en el fondo, muchos todavía tenían serias dudas y reservas sobre Bolsonaro. “Lo importante es que ha dicho que no quiere molestar”, dijo Fernando Figueiredo, presidente ejecutivo de la Asociación Brasileña de la Industria Química (ABIQUIM), a la vez que afirmó que Bolsonaro ni siquiera llevaba un papel en la mano para anotar sus demandas y sugerencias.

La Cámara Brasileña de la Industria de la Construcción y la Asociación Brasileña de la Industria Textil y de Confección también le presentaron a Bolsonaro sus intenciones de una apertura comercial en Brasil y pidieron beneficios para el sector construcción. El tema del petróleo del presal también se abordó, el cual es una demanda específica de la industria de máquinas. Los empresarios se fueron con las manos vacías: si Bolsonaro ganaba, estos podrían hablar con el economista liberal Paulo Guedes, quien sería Ministro de Economía.

Aunque el sector productivo brasileño mostró una clara preferencia hacia Bolsonaro, este no compartió la misma euforia de los mercados financieros y especulativos. Antonio Megale, presidente de la Asociación Nacional de los Fabricantes de Vehículos Automotores en Brasil, dijo que Bolsonaro buscaba más el apoyo de los mercados financieros que del sector productivo nacional. Por esta razón, algunos industriales todavía dudan de Bolsonaro y piden que defina mejor su programa económica, aprovechando que por fin ganó las elecciones.

En las distintas reuniones, el sector productivo nacional se marchó sin recibir garantías. En el mejor de los casos, solo recibieron algunas promesas vagas y aisladas. Es por ello que, los industriales intentaron, en reiteradas oportunidades, dialogar con el equipo de Bolsonaro y obtener propuestas claras. En particular, el sector productivo brasileño mostró su preocupación por las contradicciones de la campaña de Bolsonaro. Por ejemplo, mientras que el plan de Gobierno propuesto de Bolsonaro habla abiertamente de las privatizaciones en Brasil, el candidato había demostrado, en varias oportunidades, su recelo sobre vender empresas de sectores que considera estratégicos, como el de energía.

Mientras que en 2018 el presidente Michel Temer había visto con buenos ojos la privatización de Eletrobas, Bolsonaro se mostró reacio a la idea. En este caso, algunos analistas alegan que existen diversos instrumentos que le otorgarían una participación especial al Estado, que actuaría como regulador y fiscalizador, aún cuando el sistema de distribución y transporte de energía esté privatizado. Por los momentos, uno solo puede decir lo siguiente: solamente el tiempo dirá lo que pasará con Eletrobas.

A pesar de este escenario lleno de dudas e interrogantes, una luz al final del camino fue la esperanza de los empresarios: Bolsonaro escogió a Paulo Guedes, experto en materia económica como su posible Ministro de Economía. Guedes fue, en realidad, la raíz de la esperanza en la candidatura de Bolsonaro. Sin la presencia de Guedes, era muy poco probable que los mercados apoyaran a Bolsonaro. El chicago boy propone llevar a Brasil el sistema de jubilaciones que existe en Chile, que consiste en un régimen de capitalización o cotizaciones individuales, aún cuando Bolsonaro se opuso a las reformas de Temer a principios de 2018.

Al igual que las otras áreas, la política exterior de Bolsonaro todavía se está perfilando. En general, Bolsonaro expresó su desprecio a algunos organismos internacionales como las Naciones Unidas. A su juicio, estas instituciones están llenas de comunistas y Brasil debería retirarse de ellas. Sin embargo, Bolsonaro llegó a contradecirse en varias oportunidades. Por ejemplo, declaró que se retiraría del Acuerdo de París, pero luego cambió de opinión y dijo que Brasil permanecería en él. Se espera que, luego del 5 de enero, Bolsonaro presente con mayor claridad su línea de política exterior.

Por los momentos, se espera un acercamiento de Brasil hacia los Estados Unidos de América y los gobiernos más conservadores de la región: Colombia y Chile. En el año 2017, Jair Bolsonaro expresó su admiración por Donald Trump y afirmó que era un ejemplo para él. Bolsonaro también ha anunciado la idea de formar un bloque liberal en América Latina y su posible salida del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

La causa palestina podría ser abandonada por Brasil. Hace días, Bolsonaro prometió mover la Embajada de Brasil en Tel Aviv hasta Jerusalén, siguiendo la misma línea de Donald Trump el año pasado. Esto no es de extrañar, ya que durante su campaña Bolsonaro mantuvo un discurso pro-Israel y en las elecciones obtuvo el 77,27% de los votos en la Embajada de Brasil en Tel Aviv. Bolsonaro ha manifestado su intención de mantener relaciones cercanas y amistosas con Israel y los Estados Unidos de América. Recientemente, Jair Bolsonaro anunció que cerraría la oficina de representación palestina en Brasil.

En el caso de Cuba, Nicaragua y Venezuela, es posible que las relaciones diplomáticas no sean tan estrechas como antes. Bolsonaro se está alineando con el otro bloque de la región. Aunque por los momentos ha declarado que Brasil busca una salida diplomática y pacífica a la crisis venezolana, sus lazos con el grupo Rumbo Libertad han generado legítimas dudas en algunos sectores. En los próximos meses, es posible que se discuta la suspensión de Venezuela en el MERCOSUR, como mecanismo de presión diplomático.

En el Brasil de Bolsonaro, China es uno de los casos más complicados a la hora de perfilar su política exterior. Brasil es uno de los principales socios comerciales de China y ha recibido importantes inversiones del Gigante Asiático. En la actual guerra comercial entre Estados Unidos y China, algunos sectores de la economía de Brasil se han beneficiado. «No tendremos ningún problema con China, al contrario, nuestro comercio puede ampliarse», dijo Bolsonaro. Aunque el electo presidente de Brasil asegura que las relaciones con China se mantendrán con normalidad, algunas declaraciones hostiles sugieren que la cooperación de ambos países, en materia estratégica y económica, podría verse reducida.

Todavía falta por definir la posición del Brasil de Bolsonaro en el bloque de países que conforman los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). La victoria de Bolsonaro ha hecho que muchos se pregunten: ¿Y qué es lo que sucederá con los BRICS? En vista de que algunas de las propuestas de Bolsonaro son prácticamente la antítesis de los postulados del bloque emergente, es probable que la agenda política común del grupo se vea amenazada. Actualmente, uno de los grandes dilemas de la política exterior de Brasil es el tema BRICS. Si bien algunos analistas pronostican una posible salida de Brasil de este bloque, hay que considerar que el bloque sobrevivió al triunfo de Narendra Modi en la India.

En tiempos de elecciones, la prioridad de los candidatos es ganar los comicios electorales, a través de los diversos recursos propagandísticos de los cuales disponen. Más allá de las expectativas de cada quien, solo el tiempo permitirá una valoración objetiva de las políticas públicas implementadas por Bolsonaro. En las actuales circunstancias, es muy cuesta arriba hacer un pronóstico de este gobierno, por más que se espere cierta liberalización de los mercados en Brasil. No ignoremos que, sus postulados para el Congreso son, en líneas generales, policías y militares retirados. Es muy probable que estos se opongan a cualquier esfuerzo por privatizar las pensiones públicas; sobre todo si los cambios propuestos afectan a sus antiguos colegas.

En conclusión, Brasil se encuentra ante un hombre que, además de admitir que no sabe nada de economía, no se ha caracterizado por sus firmes convicciones; todo lo contrario. Más que difícil, es ingenuo pensar que Bolsonaro cambiaría por completo sus creencias y convicciones solo porque Paulo Guedes es su principal asesor económico. A través de su larga trayectoria en los ámbitos político y militar, se puede evidenciar que Bolsonaro ha sido históricamente un hombre de posiciones muy volátiles y acomodaticias. En definitiva, los mercados tienen razones muy legítimas para sentir cierta incertidumbre ante el gobierno de Bolsonaro.

Autor: Vicente Quintero (@vicenquintero) Lic. En Estudios Liberales (Universidad Metropolitana & Universidad Estatal Politécnica de San Petersburgo)

 

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