Macedonia del Norte: dónde está y por qué cambió de nombre en 2019
Un país de dos millones de habitantes pasó veintisiete años sin poder usar su propio nombre en foros internacionales, y lo cambió para poder entrar en la OTAN.
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Macedonia del Norte está situada en la península de los Balcanes, en el sur de Europa, sin salida al mar. Limita con Serbia y Kosovo al norte, Bulgaria al este, Grecia al sur y Albania al oeste. Su capital es Skopie y su población ronda los dos millones de habitantes.
De Yugoslavia a la independencia
El país fue una de las seis repúblicas de la Yugoslavia federal y se independizó en 1991, el único caso del conjunto que lo hizo sin guerra: el ejército federal se retiró negociadamente y no hubo enfrentamiento armado con Belgrado.
Ese comienzo pacífico no evitó dos conflictos posteriores de naturaleza distinta. Uno externo, con Grecia, por el nombre. Otro interno, en 2001, entre las fuerzas gubernamentales y una insurgencia de la minoría albanesa, que se resolvió en meses con el acuerdo de Ohrid: descentralización, cooficialidad lingüística en los municipios con presencia albanesa significativa y reparto de puestos en la administración.
La disputa del nombre
Grecia se opuso desde el primer momento al uso del nombre «Macedonia», con tres argumentos: que corresponde a una región histórica cuya mayor parte está en territorio griego, que su uso por un Estado vecino implicaba una reivindicación territorial sobre ella, y que la apropiación de la simbología de la antigüedad macedonia (Alejandro Magno, el sol de Vergina) formaba parte de esa pretensión.
El bloqueo tuvo consecuencias concretas. El país ingresó en Naciones Unidas en 1993 bajo la denominación provisional «Antigua República Yugoslava de Macedonia», y Grecia vetó su acceso a la OTAN y el inicio de negociaciones con la Unión Europea durante más de dos décadas.
El acuerdo de Prespa
El pacto que resolvió la disputa se firmó el 17 de junio de 2018 a orillas del lago Prespa y no se limitó a un cambio de rótulo. Estableció que el país adopta el nombre de República de Macedonia del Norte con efecto erga omnes, es decir para todos los usos, hacia dentro y hacia fuera, y que la nacionalidad y el idioma se siguen designando como macedonios. Skopie se comprometió además a revisar los libros de texto y a retirar la simbología que reclamaba la herencia de la Antigüedad clásica, y Atenas a no oponerse al ingreso del país en organizaciones internacionales.
Fue impopular en ambos lados. El referéndum macedonio no alcanzó el umbral de participación exigido y la ratificación tuvo que hacerse por vía parlamentaria; en Grecia provocó la ruptura de la coalición de gobierno.
La contrapartida llegó rápido en el terreno de la seguridad: el país entró en la Alianza Atlántica el 27 de marzo de 2020, veintiún meses después de la firma. En el terreno europeo el calendario se detuvo. El Estado es candidato desde 2005 y el acuerdo despejó el veto griego, pero entre 2020 y 2022 fue Bulgaria la que bloqueó la apertura de negociaciones, esta vez por cuestiones de lengua e historia.
La fórmula que desatascó ese segundo bloqueo en 2022 exige inscribir en la Constitución la mención expresa a la minoría búlgara, una reforma que requiere dos tercios del Parlamento y que sigue sin aprobarse. El caso ilustra un rasgo de la ampliación: cada Estado miembro conserva un veto que puede ejercer por motivos bilaterales ajenos a los criterios de adhesión.
Por qué un censo es aquí un asunto político
El acuerdo de Ohrid de 2001 no repartió territorio, repartió derechos en función de porcentajes: en los municipios donde una comunidad alcanza el veinte por ciento de la población, su lengua es cooficial y la administración local debe reflejar esa proporción. Eso convierte el recuento de habitantes en el instrumento que decide dónde se aplican esos derechos, y explica por qué contar ha resultado más difícil que pactar.
El censo previsto en 2011 se interrumpió antes de concluir por desacuerdos sobre el criterio con el que debía contarse a los residentes en el extranjero, y el país estuvo casi dos décadas sin cifras oficiales. El siguiente no se levantó hasta 2021, el primero desde 2002, y arrojó una población residente inferior a la del recuento anterior, con la comunidad albanesa en torno a la cuarta parte del total y el resto repartido entre turcos, romaníes, serbios y bosnios.
La caída no se explica solo por la natalidad. La emigración hacia la Unión Europea ha sido sostenida desde la independencia, y el propio censo la reconoció al contar por separado a quienes llevan más de un año fuera. Es el mismo fenómeno que atraviesa los Balcanes occidentales: la perspectiva de adhesión, que se sostiene sobre la promesa de retener población, avanza más despacio que la marcha de esa población.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está Macedonia del Norte?
En la península de los Balcanes, en el sur de Europa, sin salida al mar. Limita con Serbia y Kosovo, Bulgaria, Grecia y Albania. Su capital es Skopie.
¿Por qué cambió de nombre?
Por el acuerdo de Prespa de 2018 con Grecia, que bloqueaba su acceso a la OTAN y a la Unión Europea mientras usara el nombre «Macedonia» a secas. El cambio se aplica a todos los usos, internos e internacionales.
¿Cuál era la objeción griega?
Que Macedonia es una región histórica cuya mayor parte está en Grecia, que el uso del nombre implicaba una reivindicación territorial y que la apropiación de la simbología de la antigüedad macedonia formaba parte de esa pretensión.
¿Se independizó Macedonia en guerra?
No. Fue la única república yugoslava que se separó sin conflicto armado con Belgrado, en 1991. Sí tuvo un conflicto interno en 2001 con la minoría albanesa, resuelto ese mismo año con el acuerdo de Ohrid.