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MNLA: qué es el Movimiento Nacional de Liberación del Azawad en Mali

Declaró la independencia de un territorio del tamaño de Francia y lo perdió en tres meses ante sus propios aliados circunstanciales.

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Dibujo esquemático del norte de Malí en tinta casi negra: pequeños anillos dispersos y sin rótulo.

El MNLA, Movimiento Nacional de Liberación del Azawad, es la organización político-militar tuareg que en enero de 2012 lanzó la ofensiva que desencadenó el colapso del Estado maliense en su mitad norte.

Qué es el Azawad

Azawad es el nombre con el que el movimiento designa el norte de Mali: las regiones de Tombuctú, Gao y Kidal, un territorio de superficie comparable a la de Francia y con una población muy escasa, mayoritariamente tuareg y árabe en su franja septentrional.

La reivindicación no era nueva. Desde la independencia de Mali en 1960 se produjeron rebeliones tuareg en 1963, 1990 y 2006, todas con el mismo fondo: un Estado con capital en el sur, escasa presencia administrativa en el norte y una relación con las poblaciones nómadas marcada por la desconfianza mutua.

Por qué 2012 fue distinto

El elemento que cambió la escala fue Libia. Muchos tuaregs habían servido en las fuerzas del régimen libio, y su caída en 2011 devolvió al Sahel a combatientes con experiencia y con armamento pesado procedente de arsenales sin custodia.

Con esos recursos, el MNLA tomó las principales ciudades del norte en pocas semanas, aprovechó el golpe de Estado que se produjo en Bamako en marzo (provocado en parte por el descontento militar con la gestión de la propia ofensiva) y declaró la independencia del Azawad el 6 de abril de 2012.

La pérdida del control

Ningún Estado reconoció la declaración, y el movimiento no llegó a administrar el territorio. Para la ofensiva se había aliado con grupos islamistas armados que perseguían un objetivo distinto (la aplicación de la sharía, no la independencia) y que disponían de más recursos y más cohesión.

En pocos meses esos grupos desplazaron al MNLA de las ciudades que había tomado. La destrucción de mausoleos en Tombuctú, que la Corte Penal Internacional juzgaría después como crimen de guerra, ocurrió bajo ese control, no bajo el del movimiento tuareg.

La intervención militar francesa de enero de 2013 recuperó los núcleos urbanos. El MNLA participó después en el proceso de negociación con Bamako, firmó el acuerdo de paz de 2015 y quedó integrado en coaliciones más amplias, con una reivindicación que pasó de la independencia a la autonomía y que sigue sin resolverse.

El acuerdo de Argel y lo que quedó de él

La negociación con Bamako se cerró en junio de 2015 con el acuerdo firmado en Argel, que evitaba la palabra autonomía pero preveía una descentralización real: asambleas regionales elegidas, competencias transferidas al norte, integración de los excombatientes en las fuerzas armadas y un fondo de desarrollo. El movimiento tuareg lo firmó dentro de una coalición más amplia, formada con otros grupos armados del norte.

La aplicación se estancó casi de inmediato. Las reformas institucionales exigían una revisión constitucional que dos gobiernos sucesivos intentaron sin conseguirla, la integración de combatientes avanzó de forma parcial y la seguridad se deterioró en paralelo por la expansión de los grupos yihadistas hacia el centro del país. La misión de Naciones Unidas desplegada desde 2013 acabó operando en un territorio donde el acuerdo que debía acompañar existía sobre el papel.

El desenlace llegó en 2023. La junta militar que gobierna desde 2020 pidió la salida de esa misión, cuyo repliegue se completó en diciembre, y aprovechó el vacío para recuperar por la fuerza las posiciones del norte, incluida Kidal en noviembre. Los grupos firmantes anunciaron el fin del acuerdo, y la reivindicación que arrancó en 2012 volvió al punto de partida: un conflicto abierto sin marco negociado.

Queda de aquel proceso una lección sobre los acuerdos de paz que dejan lo esencial para más adelante. El texto de 2015 fijó plazos para las reformas institucionales y no previó qué ocurría si vencían sin cumplirse, de modo que cada aplazamiento se justificó con el anterior. Diez años después, ninguna de las tres cuestiones de fondo, el reparto de competencias, el control del territorio y el estatuto de los combatientes, había quedado resuelta.

El final del marco de Argel

El acuerdo dejó de existir como marco vigente en enero de 2024, cuando el gobierno militar de Bamako anunció su terminación con efecto inmediato, alegando incumplimientos de la otra parte y la hostilidad del país mediador. Con ello se cerró el único mecanismo negociado que quedaba en pie desde 2015 y desapareció el reconocimiento formal de las coordinadoras del norte como interlocutor.

Los pasos previos habían dejado el terreno preparado. La misión de Naciones Unidas en Mali, que supervisaba la aplicación del acuerdo y ocupaba varias posiciones en el norte, recibió en 2023 la exigencia de retirarse y completó su salida a finales de ese año. Sus bases fueron el objeto inmediato de la disputa: a medida que las entregaba, el ejército maliense y los grupos del norte competían por ocuparlas, y la más simbólica de todas era la de Kidal, la capital regional que había estado fuera del control efectivo del Estado desde 2012. Bamako la recuperó en noviembre de 2023, con apoyo aéreo y de contratistas militares extranjeros.

Para el movimiento, la secuencia supone volver a la posición de la que había salido con el acuerdo, pero en un campo más poblado. La confrontación ya no es solo con el Estado, porque en el mismo espacio operan organizaciones yihadistas que compiten entre sí, y el marco internacional que le daba condición de parte negociadora ha desaparecido. La reivindicación del Azawad sigue formulada; el procedimiento por el que podía discutirse, no.

Preguntas frecuentes

¿Qué significan las siglas MNLA?

Movimiento Nacional de Liberación del Azawad, la organización político-militar tuareg que inició la rebelión del norte de Mali en enero de 2012.

¿Qué es el Azawad?

El nombre con el que el movimiento designa el norte de Mali (las regiones de Tombuctú, Gao y Kidal), un territorio de superficie comparable a la de Francia y población muy escasa.

¿Por qué la rebelión de 2012 tuvo tanto alcance?

Por el retorno desde Libia de combatientes tuareg con experiencia militar y armamento pesado procedente de arsenales sin custodia tras la caída del régimen libio en 2011.

¿Por qué perdió el control del territorio?

Porque los grupos islamistas armados con los que se había aliado para la ofensiva perseguían un objetivo distinto y disponían de más recursos y cohesión. En pocos meses lo desplazaron de las ciudades que había tomado.