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Sudán del Sur, el país más joven del mundo: guerra civil y petróleo

Se independizó en 2011 con el respaldo casi unánime de la comunidad internacional y entró en guerra civil dos años y medio después. Petróleo abundante, ningún oleoducto propio y un acuerdo de paz que lleva años sin aplicarse.

Tipo
Análisis regional
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Dibujo esquemático de Sudán del Sur en ocre oscuro: una red de ríos que converge tierra adentro.
Lámina 53 4°51' N / 31°35' E

Sudán del Sur es el Estado más joven reconocido por Naciones Unidas. Nació el 9 de julio de 2011 tras un referéndum en el que casi el 99 % de los votantes eligió separarse de Sudán, y con un respaldo internacional prácticamente unánime. Dos años y medio después estaba en guerra civil.

Su trayectoria es el ejemplo más citado de una lección incómoda: la independencia resuelve un conflicto de soberanía, no las cuestiones que la lucha por esa soberanía había mantenido aplazadas.

Cómo se llegó a la independencia

El sur de Sudán libró dos guerras contra Jartum. La primera, entre 1955 y 1972, y la segunda, mucho más larga y letal, entre 1983 y 2005. Los ejes del conflicto fueron la distribución del poder y de los ingresos, la imposición de la ley islámica sobre una población mayoritariamente cristiana y animista, y el control de los yacimientos de petróleo descubiertos en la zona fronteriza.

El Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán, dirigido por John Garang, encabezó la segunda guerra. El Acuerdo General de Paz de 2005 la cerró con una fórmula transitoria: seis años de autonomía y después un referéndum de autodeterminación. Garang murió en accidente de helicóptero pocos meses después de la firma, y su sucesor, Salva Kiir, condujo el proceso hasta el referéndum de enero de 2011.

Un matiz importante: Garang defendía un «Sudán nuevo» unificado y democrático más que la secesión. Su muerte inclinó definitivamente el movimiento hacia la independencia.

La guerra civil de 2013

El nuevo Estado heredó una estructura de poder construida para la guerra y no para gobernar. El ejército era una amalgama de milicias integradas por conveniencia, y el reparto de cargos siguió líneas étnicas: Salva Kiir procede de la comunidad dinka, la mayoritaria, y su vicepresidente Riek Machar de la nuer, la segunda.

En julio de 2013, Kiir destituyó a Machar y a todo el gabinete. En diciembre, un enfrentamiento dentro de la guardia presidencial en Yuba se extendió en cuestión de horas a masacres selectivas por pertenencia étnica en la capital. La guerra se generalizó de inmediato porque las unidades militares se dividieron según la misma línea.

El conflicto duró hasta 2018 en su fase más intensa. Las estimaciones de exceso de mortalidad (incluyendo hambre y enfermedad, no solo combate) superan las 380.000 personas. Millones se desplazaron dentro del país o cruzaron a Uganda, Sudán y Etiopía, y en 2017 se declaró formalmente la hambruna en algunas zonas, la primera declarada en el mundo en seis años.

Naciones Unidas mantuvo una particularidad operativa: sus bases se convirtieron en campos de protección de civiles, con decenas de miles de personas viviendo dentro del perímetro de instalaciones de cascos azules durante años.

El petróleo y la dependencia del oleoducto

Sudán del Sur obtiene la práctica totalidad de sus ingresos públicos del petróleo. Al separarse, se llevó en torno al 75 % de la producción del Sudán unificado.

El problema es que no se llevó ninguna salida al mar. Es un país sin litoral, y todo su crudo debe exportarse a través del oleoducto que atraviesa Sudán hasta Port Sudan, en el mar Rojo. Esa asimetría (el sur tiene el petróleo, el norte tiene el tubo) convirtió la relación entre los dos Estados en una negociación permanente sobre tarifas de tránsito.

En 2012, un desacuerdo sobre esas tarifas llevó a Yuba a cerrar la producción durante más de un año, con consecuencias devastadoras para ambas economías. Es la ilustración más clara de una interdependencia que ninguna de las dos partes eligió.

La guerra civil en el propio Sudán desde abril de 2023 añadió un riesgo nuevo: los combates han dañado la infraestructura del oleoducto y han interrumpido las exportaciones en varias ocasiones, dejando a Sudán del Sur sin su única fuente de ingresos durante meses.

El acuerdo de paz que no termina de aplicarse

El acuerdo revitalizado de 2018 devolvió a Machar a la vicepresidencia y estableció un gobierno de unidad, formado finalmente en 2020. Sus plazos se han prorrogado repetidamente.

Los tres puntos que no se han cumplido son siempre los mismos. La unificación de las fuerzas armadas en un ejército nacional, que avanza con lentitud porque implica que los mandos renuncien a sus bases de poder. La redacción de una constitución permanente. Y la celebración de elecciones, aplazadas en sucesivas ocasiones con el argumento de que no existen las condiciones (censo, registro de votantes, seguridad) para celebrarlas.

Mientras tanto, la violencia se ha desplazado de la confrontación entre las dos grandes facciones hacia conflictos locales por ganado, tierra y pastos, con milicias comunitarias armadas y una capacidad estatal insuficiente para contenerlos. Las cifras de personas en inseguridad alimentaria grave siguen siendo de las más altas del continente.

Abyei y las fronteras sin cerrar

Entre Sudán y Sudán del Sur quedan tramos de frontera sin demarcar, y un caso singular: Abyei, una región rica en pastos y con presencia de petróleo cuyo estatus el Acuerdo de 2005 remitía a un referéndum propio que nunca se celebró.

La zona está administrada por una fuerza de interposición de Naciones Unidas desde 2011. Su población se divide entre los ngok dinka, sedentarios y vinculados al sur, y los misseriya, pastores nómadas que trashuman desde el norte. Cualquier fórmula que fije el estatus perjudica a uno de los dos grupos, y por eso ninguna se ha adoptado.

Es el resumen del expediente sursudanés: un país que resolvió su independencia y dejó abierto todo lo demás.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se independizó Sudán del Sur?

El 9 de julio de 2011, tras un referéndum celebrado en enero de ese año en el que casi el 99 % de los votantes eligió la separación de Sudán. Es el Estado más joven reconocido por Naciones Unidas.

¿Por qué estalló la guerra civil en 2013?

Tras la destitución del vicepresidente Riek Machar en julio, un enfrentamiento en la guardia presidencial en diciembre derivó en masacres selectivas por pertenencia étnica. Las unidades militares se dividieron según la misma línea y el conflicto se generalizó.

¿Cuántas víctimas dejó el conflicto?

Las estimaciones de exceso de mortalidad, incluyendo hambre y enfermedad además de combate, superan las 380.000 personas. Millones se desplazaron dentro del país o hacia Uganda, Sudán y Etiopía.

¿Por qué depende del oleoducto sudanés?

Porque no tiene salida al mar. Todo su crudo debe exportarse por el oleoducto que atraviesa Sudán hasta Port Sudan, en el mar Rojo, lo que convierte las tarifas de tránsito en una negociación permanente entre los dos países.

¿Qué pasó en 2012 con la producción de petróleo?

Un desacuerdo sobre las tarifas de tránsito llevó a Yuba a cerrar la producción durante más de un año, con consecuencias devastadoras para las economías de ambos países.

¿Cómo le afecta la guerra en Sudán?

Los combates iniciados en abril de 2023 han dañado la infraestructura del oleoducto e interrumpido las exportaciones en varias ocasiones, dejando a Sudán del Sur sin su única fuente de ingresos durante meses.

¿Quién fue John Garang?

El dirigente del Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán durante la segunda guerra. Defendía un Sudán unificado y democrático más que la secesión, y murió en accidente de helicóptero pocos meses después del acuerdo de paz de 2005.

¿Se ha aplicado el acuerdo de paz de 2018 en Sudán del Sur?

Solo en parte. Quedan pendientes la unificación de las fuerzas armadas en un ejército nacional, la redacción de una constitución permanente y la celebración de elecciones, aplazadas en sucesivas ocasiones.

¿Qué es Abyei?

Una región fronteriza rica en pastos y con presencia de petróleo cuyo estatus debía decidirse en un referéndum propio que nunca se celebró. Está administrada por una fuerza de Naciones Unidas desde 2011.

¿Qué son los campos de protección de civiles?

Bases de Naciones Unidas que durante la guerra acogieron a decenas de miles de personas dentro de su perímetro, una particularidad operativa poco frecuente en misiones de mantenimiento de la paz.