The Global World

Lámina 63 · Sector LAT · 10°29' N / 66°54' W

La migración venezolana: el mayor desplazamiento de América Latina

Más de siete millones de personas han salido de Venezuela desde 2015, la cifra más alta del hemisferio y comparable a los grandes desplazamientos mundiales. Adónde fueron y cómo respondió la región.

Tipo
Análisis regional
Publicado
Lectura
9 min
Lámina esquemática de Venezuela y los países de acogida, con una trama diagonal sobre parte del territorio.
Lámina 63 10°29' N / 66°54' W

Más de siete millones de personas han salido de Venezuela desde 2015 según los datos de la plataforma de coordinación interagencial de Naciones Unidas. Es el mayor desplazamiento registrado en la historia de América Latina y una de las mayores crisis de movilidad del mundo, comparable en magnitud a desplazamientos originados por guerras abiertas.

Su rasgo distintivo es precisamente ese: se produjo sin una guerra.

Qué lo causó

El detonante fue el colapso económico. Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo y construyó sobre ellas un modelo de gasto público financiado por la renta petrolera. Cuando el precio del crudo cayó a partir de 2014, la producción nacional ya venía descendiendo por falta de inversión y por la pérdida de personal técnico en la empresa estatal.

La respuesta (controles de precios, control de cambios con múltiples tipos oficiales y financiación monetaria del déficit) derivó en una hiperinflación que el Fondo Monetario Internacional y el propio parlamento venezolano midieron en cifras de varios dígitos anuales durante varios ejercicios. El PIB se contrajo en una proporción que los análisis comparan con la de economías en guerra.

Sobre esa base se acumularon la escasez de alimentos y medicamentos, el deterioro de los servicios públicos —incluidos apagones prolongados— y una crisis política sin salida institucional. Las sanciones internacionales, aplicadas desde 2017 y ampliadas después al sector petrolero, son objeto de un debate sobre en qué medida agravaron el deterioro que ya estaba en marcha.

Adónde fueron

La distribución del éxodo es la que explica su carácter regional.

Colombia es el principal país de acogida, con cerca de tres millones de personas. Comparten frontera, idioma e historia migratoria en sentido inverso: durante décadas fueron colombianos quienes emigraron a Venezuela huyendo del conflicto armado.

Perú acoge en torno a un millón y medio, y Brasil, Ecuador y Chile cifras de varios cientos de miles cada uno. Fuera de la región, Estados Unidos y España son los destinos principales.

El perfil de la salida cambió con el tiempo. Las primeras oleadas fueron de clase media con recursos, que viajaron en avión y con documentación en regla. Las posteriores fueron por vía terrestre, con frecuencia a pie a través de la frontera colombiana y de los pasos andinos, y con menos capacidad de acreditar su situación.

La respuesta regional

América Latina respondió inicialmente con una apertura poco frecuente en términos comparados. Colombia es el caso más señalado: en 2021 creó el Estatuto Temporal de Protección, que concede permiso de permanencia por diez años con acceso al mercado laboral, la sanidad y la educación a cerca de dos millones de personas. Es una de las regularizaciones más amplias adoptadas por un país de renta media.

Ese enfoque se ha ido endureciendo. Varios países introdujeron exigencia de visado y pasaporte (un requisito difícil de cumplir cuando la emisión de documentos en el país de origen es lenta y costosa), y la presión sobre servicios públicos en ciudades receptoras alimentó tensiones sociales y discursos que asocian migración y delincuencia, sin respaldo consistente en los datos.

La financiación internacional ha sido además notablemente inferior por persona a la destinada a otras crisis de magnitud comparable, una asimetría que las agencias humanitarias han señalado de forma reiterada.

El tapón del Darién

El indicador que mejor resume el agotamiento de las opciones regionales es el Darién, la selva de unos 100 kilómetros que separa Colombia de Panamá y que constituye la única interrupción de la carretera Panamericana.

Cruzarla a pie lleva varios días, sin caminos ni servicios, con ríos crecidos, fauna peligrosa y presencia de grupos armados y bandas dedicadas al robo y a la violencia sexual. Durante décadas fue un paso prácticamente intransitado.

A partir de 2021 el tránsito se disparó hasta cifras de cientos de miles de personas al año, con los venezolanos como nacionalidad mayoritaria, en ruta hacia Estados Unidos. Que un número tan alto de personas, incluidas familias con menores, elija esa travesía indica que las alternativas de permanencia en la región dejaron de percibirse como viables.

Las remesas y el retorno

El contrapeso económico del éxodo son las remesas. Los envíos de quienes emigraron se convirtieron en una fuente sustancial de divisas y en el sostén directo de un número muy alto de hogares venezolanos, en muchos casos con más peso que los ingresos laborales locales.

Esa dependencia genera una dinámica conocida en otros contextos: la emigración alivia la presión social interna y financia el consumo básico, lo que reduce el incentivo político para corregir las causas que la provocaron.

Sobre el retorno, los episodios de reflujo registrados (durante la pandemia y en momentos puntuales de estabilización cambiaria) han sido limitados y con frecuencia temporales. Los estudios sobre intención de retorno coinciden en que la decisión depende menos de la evolución macroeconómica que de la percepción de estabilidad institucional a medio plazo, y esa percepción no se ha restablecido.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos venezolanos han emigrado?

Más de siete millones desde 2015 según la plataforma de coordinación interagencial de Naciones Unidas. Es el mayor desplazamiento registrado en la historia de América Latina.

¿Por qué se produjo sin una guerra?

Por un colapso económico: caída del precio del petróleo sobre una producción ya descendente, hiperinflación, escasez de alimentos y medicamentos, deterioro de servicios públicos y una crisis política sin salida institucional.

¿Cuál es el principal país de acogida?

Colombia, con cerca de tres millones de personas. Le siguen Perú con alrededor de millón y medio, y Brasil, Ecuador y Chile con varios cientos de miles cada uno.

¿Qué es el Estatuto Temporal de Protección colombiano?

Una regularización creada en 2021 que concede permiso de permanencia por diez años con acceso al mercado laboral, la sanidad y la educación a cerca de dos millones de personas. Es una de las más amplias adoptadas por un país de renta media.

¿Ha cambiado la respuesta regional?

Sí, se ha endurecido. Varios países introdujeron exigencia de visado y pasaporte, requisitos difíciles de cumplir cuando la emisión de documentos en origen es lenta y costosa, y aumentaron las tensiones en las ciudades receptoras.

¿Qué es el tapón del Darién?

La selva de unos 100 kilómetros entre Colombia y Panamá que interrumpe la carretera Panamericana. Cruzarla lleva días sin caminos ni servicios, con presencia de grupos armados, y desde 2021 la atraviesan cientos de miles de personas al año.

¿Qué papel juegan las remesas?

Son una fuente sustancial de divisas y sostienen directamente a un número muy alto de hogares venezolanos, en muchos casos con más peso que los ingresos laborales locales.

¿Están regresando los migrantes venezolanos?

Los episodios de retorno han sido limitados y con frecuencia temporales. Los estudios coinciden en que la decisión depende menos de la evolución macroeconómica que de la percepción de estabilidad institucional a medio plazo.