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Hong Kong: qué queda de «un país, dos sistemas» tras la ley de 2020

La fórmula pactada en 1984 garantizaba autonomía hasta 2047. Las protestas de 2019 y la ley de seguridad nacional de 2020 alteraron ese equilibrio antes de la mitad del plazo.

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Análisis regional
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Dibujo esquemático de Hong Kong en cobalto: una frontera discontinua que lo atraviesa.
Lámina 37 22°19' N / 114°10' E

Hong Kong fue colonia británica desde mediados del siglo XIX y regresó a soberanía china el 1 de julio de 1997 bajo una fórmula específica: «un país, dos sistemas», recogida en la Declaración Conjunta sinobritánica de 1984 y desarrollada en la Ley Básica, que funciona como su miniconstitución.

Esa fórmula garantizaba a la región administrativa especial un alto grado de autonomía durante cincuenta años, hasta 2047, con sistema judicial de derecho anglosajón, poder judicial independiente, moneda propia, régimen aduanero separado y libertades de expresión, prensa y reunión que no existen en el resto del país.

Por qué estallaron las protestas

El desencadenante inmediato de 2019 fue un proyecto de ley de extradición que habría permitido trasladar a personas a China continental para ser juzgadas. La objeción no era abstracta: implicaba someter a residentes de Hong Kong a un sistema judicial que no ofrece las garantías del suyo.

Detrás había una acumulación anterior. La Ley Básica contemplaba el sufragio universal como objetivo último para elegir al jefe del Ejecutivo, y ese objetivo se fue aplazando. En 2014, la propuesta de permitir elección directa entre candidatos previamente filtrados por un comité provocó la ocupación de calles conocida como Movimiento de los Paraguas, que terminó sin cambios.

A ello se sumaba una crisis material poco mencionada en la cobertura internacional: Hong Kong tiene uno de los mercados de vivienda menos asequibles del mundo, y una parte importante del malestar generacional procede de ahí.

Las protestas de 2019 fueron masivas, prolongadas durante meses y con episodios de violencia crecientes por ambas partes. El proyecto de extradición se retiró formalmente, pero para entonces las demandas se habían ampliado hacia el sufragio universal y una investigación independiente sobre la actuación policial.

La ley de seguridad nacional

En junio de 2020, el Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional aprobó en Pekín una ley de seguridad nacional para Hong Kong y la incorporó directamente a su ordenamiento, sin pasar por el Consejo Legislativo local.

La norma tipifica cuatro delitos (secesión, subversión, terrorismo y colusión con fuerzas extranjeras) con penas que llegan a cadena perpetua, permite juicios sin jurado, establece que en determinados supuestos la jurisdicción corresponde a las autoridades continentales y afirma su aplicación extraterritorial, es decir, a actos cometidos fuera del territorio por no residentes.

Los efectos fueron rápidos. Los principales medios independientes cerraron tras la detención de directivos y el bloqueo de sus cuentas. Organizaciones civiles, sindicatos y grupos de estudiantes se disolvieron. Dirigentes de la oposición fueron detenidos, entre ellos los del caso de las primarias de 2020, procesados por organizar una votación interna para seleccionar candidaturas.

En 2021 se reformó el sistema electoral con el criterio de que solo «patriotas» pudieran gobernar: se redujo la proporción de escaños de elección directa y se estableció un comité de verificación de candidaturas. La participación en las elecciones posteriores cayó a mínimos históricos.

En 2024, el Consejo Legislativo aprobó además una ley propia de seguridad (el artículo 23 de la Ley Básica, pendiente desde 1997) que amplía los supuestos punibles.

Qué pasó con la economía

La previsión de que Hong Kong perdería su condición de centro financiero no se ha cumplido en los términos que se anunciaron, pero sí ha habido desplazamientos medibles.

Se mantiene: la moneda vinculada al dólar estadounidense, el régimen fiscal, el mercado de capitales y el estatus como principal puerta de entrada y salida de capital hacia y desde China continental, una función que ninguna otra plaza puede cumplir igual.

Ha cambiado: una parte de la actividad de sedes regionales, gestión de patrimonios y periodismo financiero se desplazó a Singapur; varias empresas internacionales redujeron su presencia; y la emigración —facilitada por el visado británico creado en 2021 para titulares del pasaporte nacional de ultramar y por programas de Canadá y Australia— alcanzó cifras de cientos de miles de personas.

La política de covid cero, aplicada con restricciones muy prolongadas, tuvo un efecto adicional sobre esa salida que a veces se atribuye enteramente a la situación política.

Qué queda de la fórmula

La lectura depende de qué se mida.

En lo económico y administrativo, los dos sistemas siguen siendo distintos: derecho mercantil, moneda, aduanas y régimen fiscal se mantienen separados, y esa separación sigue siendo funcional para China.

En lo político y en materia de libertades civiles, la convergencia con el continente ha sido rápida. Los indicadores de libertad de prensa y de sociedad civil se desplomaron en pocos años, y las instituciones que sostenían la diferencia (prensa independiente, oposición parlamentaria, organizaciones civiles) han desaparecido o se han reducido a mínimos.

La formulación que resume el estado del asunto es que la fórmula de 1984 preveía una convergencia gradual hasta 2047 y lo que se produjo fue una convergencia acelerada en la dimensión política, con la dimensión económica preservada precisamente porque sigue siendo útil.

Preguntas frecuentes

¿Qué es «un país, dos sistemas»?

La fórmula recogida en la Declaración Conjunta de 1984 y desarrollada en la Ley Básica, que garantizaba a Hong Kong un alto grado de autonomía hasta 2047, con derecho anglosajón, judicatura independiente, moneda y aduanas propias y libertades civiles.

¿Cuándo volvió Hong Kong a China?

El 1 de julio de 1997, tras más de un siglo de administración británica, como región administrativa especial bajo la fórmula pactada trece años antes.

¿Qué provocó las protestas de 2019?

Un proyecto de ley de extradición que habría permitido trasladar a personas a China continental para ser juzgadas. Detrás había un malestar acumulado por el aplazamiento del sufragio universal y por una crisis de vivienda severa.

¿Qué fue el Movimiento de los Paraguas?

La ocupación de calles de 2014 contra la propuesta de permitir elección directa del jefe del Ejecutivo solo entre candidatos filtrados previamente por un comité. Terminó sin cambios en el sistema.

¿Qué establece la ley de seguridad nacional de 2020?

Tipifica secesión, subversión, terrorismo y colusión con fuerzas extranjeras con penas que llegan a cadena perpetua, permite juicios sin jurado, atribuye jurisdicción a autoridades continentales en ciertos casos y afirma su aplicación extraterritorial.

¿Quién aprobó la ley de seguridad nacional de Hong Kong?

El Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional, en Pekín, que la incorporó directamente al ordenamiento de Hong Kong sin que pasara por el Consejo Legislativo local.

¿Sigue siendo Hong Kong un centro financiero?

Sí. Mantiene la moneda vinculada al dólar, el régimen fiscal, el mercado de capitales y su función como puerta de entrada y salida de capital hacia China. Parte de la actividad de sedes regionales y gestión de patrimonios se desplazó a Singapur.

¿Cuánta gente ha emigrado?

Cientos de miles de personas, facilitadas por el visado británico creado en 2021 para titulares del pasaporte nacional de ultramar y por programas de Canadá y Australia. La política de covid cero contribuyó también a esa salida.

¿Qué pasa con Hong Kong en 2047?

Es la fecha en que expiran las garantías de la Ley Básica. El debate sobre qué ocurrirá entonces ha perdido peso porque la convergencia política se produjo mucho antes de ese plazo.