Los Talibán en el poder veinte años después.

Los Talibán en el poder veinte años después.

Afganistán es un país que se encuentra en la parte central de Asia, comparte frontera con China, Pakistán o Irán entre otros. Tiene alrededor de 38 millones de habitantes que se distribuyen en varios grupos étnicos, el más importante, que abarca a más del 40% de la población, es el de los “pastunes”, es por ello que el idioma pastún, o también llamado afgano, es el oficial del país.

Afganistán cuenta con numerosos recursos mineros y es el principal exportador de opio mundial, más del 90 % de la heroína mundial se produce en Afganistán. Lo que ha servido para financiar diferentes grupos paramilitares, entre ellos, los talibán.

Para explicar el fenómeno talibán debemos entender la historia reciente de Afganistán. Dada su complejidad, la vamos a dividir en tres fases para facilitar su comprensión:

1ºFase (1973-1979)

En plena Guerra Fría, tras un golpe de Estado que derribó del poder al Rey de Afganistán en 1973, se estableció un gobierno con claras simpatías marxistas y muy cercano a Moscú, ya que ofrecía ayudas económicas y técnicas. Sin embargo, con el tiempo, una fuerte oposición de signo nacionalista e islamista comenzó a extenderse por todo el país. Esta oposición estaba apoyada por China, Estados Unido o Pakistán, todos ellos países que querían socavar la influencia soviética en el país. 

Cuando la oposición supuso un peligro para la estabilidad del gobierno y del país, este pidió ayuda a Moscú que envió un ejército de 120.000 hombres para invadir y asegurar al gobierno amigo en poder. Esta invasión fue contestada por los diferentes grupos opositores iniciándose la guerra de Afganistán. 

2º Fase (1979-2001) Guerra civil y gobierno talibán

Las tropas soviéticas logran el control de las grandes ciudades y las principales vías de comunicación pero no de las zonas rurales, donde los diferentes grupos opositores tienen el control.

La oposición a los soviéticos no era un bloque compacto, había grupos chiíes, apoyados por Irán, y grupos sunníes apoyados por Arabia Saudí o Estados Unidos. Será en este contexto donde surgirán los talibán. Tras 10 años de guerra, en 1989 los soviéticos abandonan el país sin ningún triunfo y con cuantiosas pérdidas tanto humanas como económicas, de hecho, se hablará del “Vietnam soviético”.

Tras la retirada de las fuerzas soviéticas, el gobierno cae y el vacío de poder es ocupado por diferentes señores de la guerra y caciques locales que no forman un estado compacto, sino que cada uno de ellos ejerce su poder en su territorio de influencia. Se inicia así una fase de anarquía total en el país.

Los talibán, uno de los grupos opositores que tenía más poder, comienza a conquistar las diferentes regiones hasta hacerse con la práctica totalidad del país. Finalmente entran en la capital, Kabul, fundando el Emirato Islámico de Afganistán en 1996.

¿Quiénes son los talibán?

Afganistán era un país tremendamente pobre, en guerra civil y donde el Estado pro-soviético no tenía apenas presencia en las zonas rurales. Es en estas zonas, donde el Estado no llegaba (sanidad, educación, asistencia social…) es donde va a ser remplazado ocupando esas funciones diferentes grupos fundamentalistas religiosos que brindaran a ese colectivo vulnerable (muchos de ellos huérfanos de la guerra) esa prestación social, ganándose con ello la simpatía y colaboración de esos sectores de la población.

Muchos de estos grupos religiosos eran wahabitas, corriente político-religiosa muy conservadora predominante en Arabia Saudí y que Riad pretendía introducir en Afganistán, con la intención de restar influencia a grupos opositores cercanos a Irán.

Uno de estos grupos wahabitas, tremendamente conservadores, son los talibán (su nombre procede del término “talib” que significa “estudiante”). Recibirán apoyo armamentístico de Estados Unidos y Arabia Saudí para desgastar a los soviéticos durante la guerra civil.

Tras la toma de Kabul y la fundación en 1996 del Emirato Islámico de Afganistán, los talibán impondrán una férrea concepción de la Shaira, ley islámica, aboliendo muchos de los derechos que hasta entonces habían disfrutado las mujeres, como ir a la universidad o ejercer una profesión.

3ºFase (2001-2021) Operación “Libertad duradera”.

Tras el 11S, Estados Unidos, argumentando que los talibán habían permitido la estancia de Bin Laden y presencia de campos de entrenamiento de Al Qaeda en el país, comenzó la invasión de Afganistán. La operación se denominó “Libertad duradera”. En pocos meses derrocaron a los talibán que se refugiaron en las zonas montañosas al sur del país donde se han entroncaron durante estos veinte años. Mientras que una fuerza aliada de la OTAN ha mantenido el control y la seguridad del país

¿Por qué los talibán han vuelto al poder 20 años después?

  • Abandono de Occidente

El motivo principal es que las fuerzas occidentales han ido abandonando poco a poco el país. Algunos países como España ya lo hicieron en el 2015 y, sobre todo, ha sido el abandono escalonado de Estados Unidos. Para Washington, la guerra de Afganistán le ha supuesto un constante desgaste político, económico y humano. Desde la muerte de Bin Laden, Estados Unidos quería abandonar el país al que supuestamente consideraba listo para su emancipación. Es por ello, que ya la administración Trump, inició una serie de negociaciones con los talibán para abandonar de forma escalonada el país y dejar espacio político a los talibán siempre y cuando no acogieran a grupos terroristas en su territorio.

  • Ejercito fantasma

Por otro lado, el supuesto ejército de 300.000 soldados que tenía el gobierno afgano se ha visto que era una ficción. Un ejemplo paradigmático de tal situación es la concerniente a los planes estadounidenses para que el gobierno afgano recibiera 159 helicópteros Black Hawk en 2017. La imposibilidad de adiestrar a todo el personal requerido para el mantenimiento y puesta en marcha de una flota así hizo que en el 2020 las previsiones fueran reducidas a 53 unidades. Sin embargo, los problemas para que los afganos fueran capaces de mantener esa fuerza operativa han sido constantes y, de hecho, se han visto incapaces de hacer frente al avance talibán, que en apenas 10 días se han hecho con la práctica totalidad del país sin apenas un disparo.

  • Gobierno sin estado

Los talibán nunca han desaparecido, y su presencia y apoyo en las zonas rurales ha sido importante. De la misma manera que el estado pro-soviético no pudo llegar a las zonas rurales del país, en esta ocasión ha pasado algo bastante parecido, ocupando ese vacío los talibán que ofrecían servicios que el Estado debía proporcionar pero que ha sido incapaz (educación, asistencia social…) lo que ha permitido que cuenten con el apoyo de la población rural, no así urbana. De hecho, informes internos del pentágono aseguraban que el control de Kabul sobre el territorio afgano apenas suponía la mitad del territorio del país.

Las fuerzas de ocupación de la OTAN se han centrado más en organizar un ejército que se ha visto inoperante y construir infraestructuras que en crear los mecanismos para que el Estado llegue a todas las regiones del país y por tanto, crear una base social de apoyo al gobierno de Kabul.

Con la pacificación de Afghanistan, China podría sortear la ruta de Pakistán

Intereses de China con los talibán

La otra gran potencia, China, tiene un enorme interés en la región y, por ello, no es casual que fuera uno de los primeros países en reconocer al nuevo régimen talibán. Dos son los principales motivos:

En torno el 80% de los combustibles fósiles que utiliza China provienen de Oriente Medio. Con Afganistán pacificado, China puede desarrollar el proyecto de gaseoducto que suministre petróleo y gas a China sin necesidad de pasar por el mar Arábigo (rodeado de aliados americanos) o Pakistán.

El compromiso de los talibán a no albergar grupos terroristas beneficia a China ya que en la provincia fronteriza con Afganistán operan diferentes grupos que atentan en la región contra Pekín.

Futuro de Afganistán

Si bien los talibán han anunciado que no se vengarán de nadie y que respetarán los términos acordados en las negociaciones con los estadounidenses en Doha en 2020, lo cierto es que la intranquilidad, cuando no la desesperación, invade la capital y el resto de las ciudades importantes. Las delegaciones diplomáticas están abandonando el país y repatriando a sus ciudadanos, lo que muestra a ojos de la ciudadanía una verdadera intranquilidad.

A corto plazo, los talibán no van a querer provocar a Occidente, sin embargo, el apoyo de China al nuevo régimen y la laxitud de Pekín con los Derechos Humanos puede provocar un aumento en la autoconfianza del régimen y con ello dejar de prestar atención a las miradas de Occidente en materia de Derechos Humanos.

La población urbana en general está totalmente en contra del nuevo régimen y las posibles imposiciones que puedan establecer, lo que puede llevar a una guerra civil.

Desde luego, el futuro de Afganistán es profundamente incierto y el papel de Occidente va a ser clave para que se respete lo mucho ganado en estos 20 años.

Autor: Carlos Bielsa

 

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